El tango que lo parió

Cuando el compositor y maestro mayor de obras Gonzalo Gonzalez y Gonzales escribió su tango "Te amo aunque me ignores", supo que estaba frente a una obra gigantesca. Se chocó contra la fachada de un edificio de noventa y siete pisos mientras garabateaba en su cuaderno el último verso de su obra cumbre.

El tango "Te amo aunque me ignores" tal como su título deja entrever, cuenta la historia de un hombre que ama a una mujer pero esta ignora sus requisitorias. Gonzalo Gonzalez y Gonzales se basó en hechos reales pero modificó su contenido para que los protagonistas no se sientan expuestos. En la historia real, el hombre profesa su amor por una mujer pero esta cae rendida a sus encantos y él decide, entonces, ignorarla.

Dicen que cuando finalizó su canción, el tema tenía destino de gloria. Pero el correo siempre fue un desastre y el paquete fue enviado por error a otro destinatario quien, confundido, creyó estar frente a una cumbia cuartetera y grabó el tema manteniendo ese ritmo. Es más, el título fue sutilmente modificado para llegar a más público. Fue lanzado como: "A la negra no le cabés ni medio por más que te le regales, gato".

Gonzalo Gonzalez y Gonzales, pues, cayó en una depresión. Estaba caminando distraído por las calles y no se percató de la presencia de un bache de dimensiones astronómicas. La geografía urbana lo estresaba y es por eso que marchó sin rumbo fijo. Salió de la ciudad con su bandoneón, un par de camisas y sus partituras. Al salir, gimió por última vez un saludo que aún hoy se recuerda cada año al conmemorarse su fallecimiento. Dijo: "Me voy".

El tango "Te amo aunque me ignores" jamás fue cantado como tal, mas la letra aún se recita en los bares y piringundines como si fuera un himno, una canción para ser recordada por generaciones.

La estrofa

Ella te ignora, corazón
Ella se va y no te mira, corazón
Abre la puerta con desdén,
Abre la puerta y se va...
Las vihuelas lloran como vos, corazón
y ese sollozar, canta, corazón
canta que se fue y no volverá
canta "te amo aunque me ignores"

fue catalogada como una obra maestra de la "no rima". Los medios especializados la llamaron "La arritmia tanguera". Sin embargo, los expertos creen que contiene mensajes subliminales que aún no han sido descubiertos.

En sus memorias, Gonzalo Gonzalez y Gonzales dejó bien claro su sentimiento al escribir ese tango. En el capítulo doscientos trece, titulado "Dejo bien en claro mi sentimiento al escribir ese tango", dice: "Quise escribir sobre un hombre que ama a una mujer pero ella lo ignora. Y a él no le importa".

Con el tiempo, Gonzalo Gonzalez y Gonzales se dedicó a su otra gran pasión: pelar maníes con los pies. Dicen los que saben que aún se oye el crepitar de las cáscaras de maní cayendo sobre la gramilla de aquel parque donde Gonzalo Gonzalez y Gonzales pasaba las tardes, tarareando un tango.

El tango mejor escrito y nunca estrenado. El tango que quiso ser y no fue. El tango de un amor no correspondido.